- Liberación de memorias uterinas y del linaje femenino.
- Desprogramación de creencias limitantes, miedos y patrones heredados.
- Liberación de dolor y emociones reprimidas transmitidas de generación en generación.
- Apertura y activación de la energía creativa y sexual sagrada.
- Reconexión con la intuición, la fuerza interior y el amor propio.
- Cultivo de la energía de gozo, plenitud y libertad en el cuerpo.
Este rito nos recuerda que el útero no está destinado a cargar dolor, sino a crear y florecer en amor.
Es un regalo para ti, para tus ancestras, para tu descendencia y para el despertar colectivo de la energía femenina en el mundo.
Lo puede tomar quien sienta el llamado, personas con o sin útero.